CRIA DE CORBATITAS

Lo primero que deben hacer es conseguir una hembra que tenga aproximadamente 1 año en jaula, para que ya se encuentre acostumbrada a la jaula y  sea mas fácil (y menos frustrante) la cría. También pueden aumentar su número, o sea, conseguir otras parejas mas dependiendo del espacio del que dispongan. Les nombro lo de frustrante porque cuando uno se dedica a criar aves silvestres como yo y ahora como uds., por lo general no conocemos nada, no hay técnicas descritas y debemos y tenemos que improvisar y resolver sobre la marcha, a veces con aciertos, otras con desatino total. Pero es así como poco a poco vamos conformando nuestro propio patrimonio ornitológico el cual debemos anotar y divulgar, ya que en estas artes no se debe ser mezquino.

Tratare de sintetizar las cosas por etapas:

PRECRÍA
En este período comprende desde finales del mes de Abril hasta finales del mes de Mayo, los cuales son usados para reponerse del período de cría anterior así como para mudar su plumaje.
Para aquellos criadores que disponen de espacio suficiente les aconsejamos colocar a sus  aves en voladoras, con el fin de que realicen ejercicio, tonifiquen sus músculos y gasten el exceso de calorías y eviten engordar al tiempo que comparten un poco con los demás ejemplares. Preferiblemente colocaremos los machos por un lado y las hembras por otro; con los machos habrá que vigilarlos por si se presentaran problemas de territorialidad aunque se encuentren en esta etapa de recuperación y muda, ya que por lo general los machos de esta especie conviven bien y sin mayores problemas. La mejor forma para lograr nuestro objetivo de evitar peleas entre ellos, sea quizás, que permanezcan en un área donde no puedan ver a las hembras, ya que si esto sucede con seguridad se presentaran problemas.

ALIMENTACIÓN
Durante este período de recuperación y muda debemos administrar una alimentación orientada a mantener el equilibrio nutricional de nuestras aves, ya que especialmente las hembras después del período de multiplicación y muda del que vienen saliendo, pudieran tener déficit en algunos parámetros como el calcio, hierro y vitamínico.
La base de la alimentación sera el alpiste colocado en un recipiente .Igualmente le suministraremos dos veces a la semana un lengüetero de una mezcla de semillas formada a partes iguales de: Colza, nabina semilla negra, linaza, semilla de lechuga, perilla y una medida de pastón de huevo del usado para los canarios.
 Al corbatita le gusta mucho comer los gusanos del Tenebrio molitor, aunque a muchos les da miedo, si conseguimos que alguno lo coma lo usaremos de inmediato como maestro para que enseñe a los demás, ya que este alimento representa una fuente de alimento proteico natural de inestimable valor, no solo en el aporte de los aminoácidos esenciales en la manutención de los ejemplares adultos, sino también en la cría de sus pichones. También una o dos veces a la semana se les suministrara una hoja de lechuga bien lavada y una rodaja de pepino.
Para la recuperación del calcio especialmente en las hembras que han criado, suministraremos arena de río bien lavada con concha de huevo triturada hasta llevarla a pedazos de 3 a 5 mm. Usaremos cualquier poli vitamínico en el agua para suplir las deficiencias de estas aunque nos gusta mas el uso de la masa vitaminada (ver apéndice).

FORMACIÓN DE PAREJAS
Antes de comenzar este punto debemos poner a punto a nuestras aves procediendo a cortarles las uñas y librarlos de los parásitos que pudieran tener. Para este último fin podemos usar un producto que nos ha reportado buenos resultados. El  producto es el IVOMET®, del cual colocaremos una gota en la parte posterior del cuello, donde no se pueda alcanzar con el pico.
 Llegado el momento de colocar las parejas en sus respectivas jaulas, le realizaremos a todos y cada uno de nuestros ejemplares una inspección global del pico, ojos, alas, patas, abdomen, etc; Cerciorándonos de llevar a la cría solamente ejemplares sanos. Estos procedimientos deben efectuarse aproximadamente 1 mes antes de  comenzar a criar, para evitar problemas de fertilidad que han sido reportados con la Ivermectina.
 Con el Sporophila plumbea la formación de parejas debe llevarse a cabo en la primera mitad del mes de noviembre. Todas las parejas hechas de años anteriores quedarán igual aunque los ejemplares sean separados durante esa época; acostumbramos a las parejas ya hechas dejarlas juntas todo el año. Cuando tengamos ejemplares nuevos en el plantel o cuando llevemos a la cría a los hijos de nuestras parejas, podremos usar varios métodos según los tipos de jaula y del espacio del cual dispongamos, algunos de los cuales son ampliamente conocidos por muchos criadores.
Primer método: En este se usan jaulas de aproximadamente 1 mt. x 1 mt. donde colocaremos a la hembra y otra jaula pequeña que se colocara dentro de la anterior con el macho dentro de ella. Tan pronto notemos los signos de celo en la hembra podemos proceder a soltar el macho, con la casi total seguridad que la pareja esta hecha.
Segundo método: El método tradicional, colocando a la hembra y al macho seleccionados en una pichonera pero separados por la rejilla, permaneciendo así el tiempo necesario para estimular a la hembra a la fabricación del nido, en este momento hay que quitar la rejilla que los separa. Por ser esta jaula más pequeña debemos permanecer alertas los primeros días para intervenir en caso de problemas. Este es el método que yo uso.
Tercer método: Para aplicar este método necesitamos de un poco más de espacio, ya que consiste que una vez ubicada la hembra en su jaula de cría con su nido se procede a colocar el macho a una distancia aproximada de un metro, desde donde pueda ver a la hembra y viceversa. Cuando la hembra nos dé signos de celo  se trasladará el macho a la misma jaula de la hembra, a nuestro juicio este método es el que mejor resultados nos ha dado pero es quizás el más complejo, ya que si existen otras parejas formadas la presencia de un macho solo en una jaula causaría problemas inmediatamente a menos que no lo vean.

Existen hembras que aunque entran en celo no toleran la presencia de los machos dentro de la jaula. Al introducirlo en esta, se lían en una encarnizada lucha con él, por lo que es necesario retirar el macho lo antes posible ya que la agresividad de la hembra es total. Un descuido en este aspecto puede acarrearnos momentos desagradables ya que pueden lesionarse gravemente.

PREPARATIVOS PARA LA CRÍA
En este capítulo desarrollaremos una serie de puntos importantes para el mejor desenvolvimiento de la cría de este hermoso semillero sur americano.
Una vez escogida la jaula en la cual ubicaremos la pareja procederemos a asearla profundamente y la rociaremos con un aerosol ornitológico, igualmente haremos con el nido que usaremos; la jaula debe ser de aquellas que posean un divisor en el medio para en caso de emergencia poder separar la pareja. El piso debe ser de rejilla y debajo de esta debe tener una bandeja donde se recoja todo el sucio y los desperdicios provenientes de la jaula y de las aves.
 La mansedumbre de esta ave nos permite que utilicemos para su cría pichoneras de tamaño normal, o sea 30 cm de alto, 30 cm de profundidad y 50 cm de ancho. Sin embargo consideramos que mientras más grande sea la jaula mejor se sentirán en ella y mas rápido se dispondrán a la cría. Todas las jaulas estarán dotadas de 2 comederos un bebedero externo y una bañera que les permita tomar por lo menos un baño diario, un hueso de jibia y dos lengüeteros; de la misma forma debemos colocar un recipiente donde colocaremos el gritt y las conchas de huevo trituradas.
 En lo referente al tipo de nido a usar será aquel que se acerque a las siguientes medidas: 8 cm de diámetro y 4 cm de profundidad; sin embargo hemos usados nidos más grandes que permiten prácticamente a la pájara esconderse dentro de él y esto les da una mayor seguridad al saberse no vistas. Colocaremos el nido a 2/3 de altura y mientras más lo mimeticemos mejor aún, para ello usaremos materiales que se parezcan al color de la pájara. Frente al nido colocaremos un paral que le sirva a los padres para dar de comer a los pichones y al padre para dar de comer a la madre, igualmente este paral servirá para que la hembra al salir y al llegar al nido lo haga con más cuidado y suavidad disminuyendo de esta forma los accidentes a nivel del nido.
 En lo que respecta a la ubicación de las jaulas procederemos a colocarlas preferiblemente por encima de 1 mt de altura, aunque hemos visto pájaras criar a 30 cm del piso, por lo que este parámetro no es muy influyente. Unas estarán encima o al lado de otras, pero debemos evitar que las parejas se vean entre sí, ya que esto podría generar peleas entre los integrantes de las parejas.
 El material para nidificar que le suministraremos será arpillera; igualmente podemos usar el material residual que encontramos en el filtro de la secadora de ropa el cual es usado por algunos ejemplares para forrar el nido por dentro. Algunas pájaras se esmerarán en realizar un nido muy bien terminado, otras si acaso introducirán al nido escaso material y otras regarán todo el material por el fondo de la jaula terminando por nidificar en el nido original que le suministramos.

Los síntomas de celo en nuestros ejemplares serán en el macho el canto y los repetidos intentos de pisar a la hembra, durante el canto observaremos que el macho se esponja y baja ligeramente las alas. La hembra por su parte se mostrara inquieta saltando por toda la jaula, visitará insistentemente el nido y movilizará el material para nidificar..

ALIMENTACIÓN
Nuestras aves serán un reflejo de la alimentación que nosotros le suministremos, y en este período tendrá influencia directa en la fertilidad de las diversas parejas que llevemos a la cría.
 A los corbatitas le continuaremos dando básicamente la misma alimentación indicada en el capitulo anterior, aumentando el aporte de proteínas diarias a base de gusanos de la harina (Tenebrio molitor). Es bueno en este momento realizar un mantenimiento de la siembra de dichos gusanos, agregándoles abundante harina de trigo, avena en hojuelas y pan viejo molido finamente, lo que no permitirá que la harina se compacte; igualmente le colocaremos unos trozos de zanahoria y papa.
 Actualmente hemos descubierto un nuevo “coleóptero“, que todavía no hemos identificado científicamente, cuyo tamaño es mucho menor que el del T. molitor y cuyas larvas también son más pequeñas y por lo tanto mejor manejados por nuestras aves.
 Es importante también que durante este período tenga a su disponibilidad suficiente cantidad de calcio, ya que en cuanto comience la postura este elemento será primordial e indispensable.
 Nunca estará de más  ofrecerles a nuestras aves algunos alimentos no acostumbrados o poco frecuentes, que algunas aves se acostumbran a comer y pueden representar una buena fuente de proteínas, grasas, azucares, vitaminas y oligoelementos.  Dentro de este tipo tendremos por solo citar algunos: Plátano, manzana, zanahoria, la torta o panque, cualquier otro verde además de la lechuga, el pepino, etc.

CUIDADOS DE LA POSTURA E INCUBACIÓN
Por su gran docilidad es fácil llevar a la cría a esta hermosa ave, la cual para los meses de noviembre y diciembre estará por entrar en celo y aceptar que el macho la fecunde. Dos o tres días después que observemos a la hembra visitando el nido y movilizando material llamará  al macho para que la fecunde y pondrá dos huevos de color verdoso y manchas marrones dispersas en toda la  cáscara, es muy raro cuando la postura es de tres huevos. Es en este tipo de ave donde con mas frecuencia se nos presenta el problema del pichón único, ya que siendo la postura de solo dos huevos, al fallar la fertilización de uno, nacerá como es lógico un solo pichón; pero este problema lo trataremos en un capítulo posterior.

Por las observaciones realizadas con las posturas de estas aves ( mas de 30 posturas), hemos podido determinar que algunas hembras tienen patrones de coloración de sus huevos que se repiten en cada postura, de tal forma que si grabamos este patrón podemos determinar en un momento dado de que hembra son los huevos.

Una vez puesto el segundo huevo la hembra permanecerá echada por trece días y solo saldrá para comer y bañarse ocasionalmente, en especial después del día 10 de incubación para luego dirigirse al nido y darle humedad a los huevos, para facilitar de esta manera la eclosión de los mismos. Si notásemos que existe poca humedad en el ambiente, podemos usar un aspersor de agua y humedecer el nido por su parte inferior, siempre esperaremos que la hembra se encuentre fuera de él para evitar accidentes al salir rápidamente del nido durante el rociamiento del agua.
 Como es lógico y se ha dicho en todos los libros, debemos tratar de que exista tranquilidad en el sitio donde se encuentren las aves, para que puedan realizar una incubación sin interrupciones ni accidentes. Igualmente evitaremos que las hembras puedan abandonar el nido por visitas nocturnas al criadero, ya que al apagar la luz pudiera quedar una de las hembras sin echarse y de esta forma se perdería la nidada.

No hemos observado hasta ahora que el macho le lleve comida a la hembra al nido, ni que este ocupe su lugar cuando esta sale a comer; igualmente podemos decir que una vez que la hembra se echa, el macho no la molesta como ocurre con él género Carduelis sp.

NACIMIENTO DE LAS CRÍAS
Al igual que en todos los Sporophilas la incubación del S. plúmbea se demora entre 12 a 13 días consecutivos, después de lo cual comenzarán a nacer los pichones. Normalmente debido a que el número de huevos es dos y muy raramente tres, nacerán el mismo día ya que la incubación la comienza la hembra después de puesto el segundo huevo. La alimentación de los pichones se inicia tan pronto como el pichón queda sin cáscara, este primer alimento consiste en una papilla azucarada que le suministra suficiente calorías para mantener al pichón pidiéndole a la madre alimento en forma constante.
Desde el día de nacimiento de las crías  o un día antes colocaremos en el agua un antibiótico llamado Enrofloxacina (Baytril) ®, en una dosis de 0.2 cc por cada 50 cc de agua y la mantendremos hasta llegado el día nueve. La función de dicha medicina es combatir la enterocolitis que se presenta en estos primeros días, la cual es la responsable de más del 90% de las muertes durante los primeros 10 días; este producto también protege a los pichones contra la Salmonelosis, ya que el germen causante de la misma es sensible a este antibiótico.
Nacidos los pichones seremos muy cautelosos cada vez que entremos al criadero a atender la jaula de ellos, evitando de esta forma que la madre se pueda asustar y realizar salidas bruscas del nido provocando accidentes de caídas de los pichones del nido.

 Tenemos que recordar que dos o tres veces al día y antes de retirarnos a dormir, debemos inspeccionar el piso de la jaula para asegurarnos que ningún pichón se ha caído del nido. Ya que en pocas horas el hambre y la hipotermia le causarán la muerte.

Hemos observado que generalmente el macho no se preocupa por la cría de sus hijos sino después de 8 a 10 días de nacidos, que es cuando comienza a darles de comer.
 Aunque por lo general estas aves son excelentes criadoras y cuidan con esmero a sus hijos, debemos decir que hemos observado un macho que le quitaba las plumas de la cabeza a los pichones, por lo que fue necesario separarlo después del nacimiento de las crías, no tuvimos ningún problema ya que la madre se encargo sola de la cría de los pichones; eso sí tuvimos la precaución de dejar al macho en jaula aparte adosado a la jaula donde se encontraba la madre con las crías.

Es característico de estas aves salirse del nido tempranamente, por lo que a los 12 ó 13 días de nacidos ya se encuentran fuera del nido; si tomamos en cuenta lo pequeños que son para esta fecha y que esta especie tiende a ser delgada y longilinea, debemos usar jaulas que tengan espacios pequeños entre sus alambres ya que corremos el riesgo de perder algún ejemplar.

SEGUNDA NIDADA
Los Corbatitas esperan terminar de criar su nidada para colocar una segunda nidada, por lo que debemos destetar los ejemplares entre los 30 a los 35 días cuando estemos seguros de que ya comen solos, posterior a esto la pareja se demorará un promedio de 4 a 8 días para colocar otra nidada y comenzar el ciclo de nuevo. Con la alimentación y los cuidados descritos en este libro podemos dejar que nuestras parejas saquen tres o cuatro nidadas si observamos que los padres se encuentran en buenas condiciones, lo que nos daría un promedio de 6 a 8 pájaros nuevos por pareja sino tenemos ninguna muerte o ningún accidente.

EL PICHON UNICO
Lejos de lo que pudiéramos pensar y de lo que por lógica pudiéramos deducir, el pichón único en vez de ser un gran prospecto como pájaro, es un ser cuya vida pende de un hilo y cuyas posibilidades de sobrevivir son escasas.

Los problemas del pichón único pueden comenzar desde el mismo momento de su nacimiento, o tres o cuatro días después. Al nacer el primer pichón y si él o los demás huevos no son fértiles, la pájara permanecerá mucho tiempo en el nido empollando los demás huevos para que nazcan; esto trae como consecuencia inmediata que la pájara le dé comida al pichón solo cuando regresa al nido con el buche lleno, luego de esto se echara nuevamente y no volverá a darle de comer hasta tanto no vuelva a salir del nido.
 Otro aspecto a tomar en cuenta es que la pájara sale del nido tantas veces como le dé hambre, y mientras tenga un solo pichón serán muy pocas las veces que saldrá, ya que su buche no se vacía lo suficiente como para producir hambre frecuentemente a la pájara.
 Otra situación donde conseguimos un pichón único es cuando se presenta la muerte de los hermanos, sin embargo en esta ocasión las probabilidades de sobrevivir son mayores, ya que normalmente para cuando esto ocurre el pichón tiene varios días, y en algunas oportunidades ya el padre toma parte activa en la alimentación de sus hijos, por lo que aunque su madre no le dé suficiente alimento el padre puede estar supliendo la falla.

Lo cierto es que a partir del nacimiento del pichón único pueden quedar huevos en el nido, que la hembra seguirá incubando con la esperanza de que nazcan. Consideramos que al darnos cuenta que los huevos no son fértiles, tenemos que proceder a retirarlos del nido.

A partir del quinto día oiremos piar con frecuencia e insistencia a nuestro pichón solitario, es aquí cuando debemos tomar la iniciativa y comenzar a administrarle comida manualmente, varias veces al día, hasta que este alcance los 10 días cuando el padre ya tome parte activa en la cría de sus hijos, o los 14 o 15 días ya que para esta fecha habrá abandonado o estará cerca de abandonar el nido y con seguridad el padre se encargará de realizar el resto.

Otra solución factible sería trasladar el pichón a otra pareja de la misma especie, que posean pichones de similar edad, para ver si lo aceptan y lo crían. En este caso es importante marcar el pichón y revisarlo 30 ó 40 minutos después, para ver si tiene comida en el buche.
 Si la nodriza lo esta alimentando hemos solucionado el problema, sino tiene alimento en el buche lo devolveremos a su madre y seguiremos con la cría a mano ayudada por los padres. He visto pichones únicos salirse del nido precozmente en busca de sus padres, llamándolos constantemente y pidiéndoles comida con insistencia. En estas condiciones es sumamente fácil que acepten comida de nuestra mano, lo cual hará posible su crianza.
 Esta condición del pichón único se ve con mayor frecuencia dentro de los semilleros (Orizoborus y Sporophilas), ya que estos colocan 2 huevos solamente, raramente 3, y esto facilita la aparición del pichón único.

ALIMENTACIÓN
Sin duda alguna este es un punto donde tendremos que poner nuestro mayor cuidado, ya que es en base a la calidad y cantidad de los alimentos que nosotros le suministremos a los padres que ellos podrán sacar adelante a sus crías.
Los alimentos a suministrar podemos dividirlos en: Naturales, Comerciales, Verdes y otros.
• Naturales: Existen dos alimentos origen vegetal fáciles de conseguir, los cuales son ingeridos con avidez por los S. Plúmbea, esto son el Gamelote (Panicum maximun) y la Granadilla Roja ó Amarilla, estos alimentos pueden ofrecérseles desde el mismo día del nacimiento de las crías. Otro alimento natural de origen animal es el Tenebrio molitor, o Coco de la Harina cuyas larvas son ingeridas e inmediatamente suministradas a los pichones, esta representan una fuente de proteína natural excelente.
• Comerciales: Son muchas las semillas que encontramos en el comercio y que podemos ofrecer a los corbatitas, entre otras el alpiste, la colza, la nabina, la semilla negra, la perilla, la semilla de lechuga, etc; y nuestras aves las comen casi todas en mas o menos cantidad. Por esto debemos ofrecerles un suministro variado de ellas de manera que la madre escoja el tipo de semilla que a su juicio le convenga más.
• Verdes: Llamamos así a las hortalizas que suministraremos en esta época, entre ellas nombraremos la lechuga romana, la cual lavaremos muy bien antes de suministrárselas, para quitarles los residuos de fertilizantes y agro-tóxicos que pudieran tener. Otro que suministraremos será el pepino, una o dos veces a la semana, ya que por lo general laxa a los pájaros, y podría deshidratarlos. Igualmente existen otras como el berro, la espinaca, y la verdolaga, las cuales quedan a juicio y a gusto de los criadores y de sus aves.
• Otros: Dentro de este grupo se encuentran el grit, concha de huevo triturada, arena, el panque, la masa de harina de maíz, el huevo sancochado, la zanahoria sancochada, etc.

ANILLADO DE LAS CRÍAS.
El momento ideal para anillar a nuestros pichones esta centrado entre el séptimo y el noveno día después de su nacimiento, dependiendo del desarrollo de los mismos. Debemos tratar de hacer esta tarea con cuidado y rápidamente para que la madre no extrañe a sus hijos; generalmente acostumbramos antes de anillar a los pichones a ofrecer a la madre algún alimento que le guste mucho para invitarla a salir del nido y distraerla al mismo tiempo. Una vez anillados colocaremos los pichones de tal forma que los anillos no se vean con facilidad, para evitar que la madre quiera retirarlos del nido pensando que se trata de restos de alimento o de heces. Si nos encontramos con que los pichones son todavía muy pequeños esperaremos un tiempo prudencial hasta que alcancen un tamaño adecuado para que el anillo no se les salga. En algunas oportunidades al anillar un pichón poco desarrollado este ha perdido el anillo y para cuando el criador se da cuenta es demasiado tarde para intentarlo de nuevo, ya que el grosor de la articulación no dejara pasar el anillo sin causar lesiones graves. Si tuviésemos la duda que algún pichón pudiera haber perdido su anillo sacaremos el nido y realizaríamos una revisión rápida.

DESTETE
Al igual que con los carduelis, los canarios y los otras especies de sporophilas, los pichones de los S. plumbea se destetan entre los 30 y los 35 días de nacidos. Para este momento ya deben estar completamente emplumados, volar por toda la jaula y lo más importante deben estar comiendo solos.
La administración de las larvas del Tenebrio molitor, se les deben suministrar hasta el día del destete, para que la madre y el padre les enseñen a los noveles como deben hacer para comérselas.
La observación en este sentido nos ha demostrado que lo primero que hace la madre es triturar las cabezas de las larvas, no se si con el fin de matarlas a todas o porque esta posea un contenido mas nutritivo. Posteriormente los exprime de una punta a la otra ingiriendo todo su contenido. Si las larvas son muy grandes generalmente la cubierta de queratina dura es desechada, en cambio cuando estas son jóvenes y pequeñas son ingeridas totalmente, incluso vivas.
 

No debemos olvidar que la mejor guía para destetarlos es que constatemos personalmente que las crías ya coman solas. Al destetarlos debemos colocarlos en una voladora donde exista una hembra que les sirva de guía, para que terminen de aprender a comer los diferentes alimentos.
 
 

Carlos L. Ortega G
Venezuela

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